El permiso de paternidad ha ampliado su duración en los últimos años, pero la coordinación con el permiso de maternidad sigue generando dudas en parejas que trabajan en distintas provincias o con convenios diferentes. Lo primero es confirmar cuántas semanas corresponden a cada progenitor según la fecha del nacimiento.
En algunos supuestos, una parte de las semanas puede cederse de un progenitor a otro. Esta decisión debe tomarse antes de agotar plazos, porque una vez iniciado el permiso no siempre es posible reconfigurarlo. Conviene dibujar un calendario compartido que incluya la estancia hospitalaria, la recuperación y la vuelta gradual al trabajo.
Las empresas suelen pedir preaviso por escrito. Un modelo claro con fechas concretas reduce malentendidos con recursos humanos, especialmente si uno de los progenitores tiene turnos rotativos o teletrabajo parcial.
Si uno de los progenitores es autónomo y el otro trabaja por cuenta ajena, la documentación y los plazos de solicitud difieren. Revisar ambas situaciones en la misma sesión evita que uno de los dos quede fuera de plazo mientras el otro ya disfruta del permiso.